Taichi
En nuestra escuela, iniciamos las formas con armas cuando se haya dominado las primeras 2 formas de manos libres (forma de 24 y de 32 secuencias). En los estilos externos, la realización de las formas de armas radica principalmente en la destreza de la manipulación física del aparato. Sin embargo en los estilos internos, para manejar un arma, ya sea espada, sable o lanza, la transmisión de nuestro Qi al aparato es la clave de la ejecución. Eso quiere decir que cuando un practicante está realizando una forma de arma de Taiji Quan, el arma se convierte en la prolongación de su mano, y por esta arma ha de fluir el Qi hasta el otro extremo de la misma.
Estas formas no conllevan saltos acrobáticos, ni movimientos rápidos que impresionan como en Wushu. Las armas del Taiji Quan se hacen dentro de un conjunto de círculos armoniosos. A través de estos círculos, el practicante fusiona sus movimientos corporales con los movimientos de la arma. Es una conversión energética de un cuerpo inerte (el arma) al conectarse con el Qi de un cuerpo vivo (el practicante). Es lo que en los antiguos tratados denominaban “el resucitar del Metal”. Y así queda claramente manifestada la importancia de una preparación energética para la realización de las formas con armas. Por lo tanto, su aprendizaje debe ser iniciado en los alumnos avanzados.
Espada recta Chen, Sable Hun Yuan, Lanza de Hun Yuan y Palo largo de 18 secuencias. Cada una de estas armas tiene sus formas y ejercicios correspondientes que pueden realizarse en solitario o con compañero. El entrenamiento en cada una de ellas supone un trabajo externo, pero como siempre en el Tai Chi Chuan y en nuestra escuela, no debe olvidarse que el aspecto más importante siempre reside en el cultivo del Qi (chi) y la práctica interior
Forma de Palo
Esta forma no se debe considerar como un trabajo propio de Taiji Quan, ya que el Taiji Quan tiene solo formas de Espada, Sable y Lanza. Esta forma de Palo es una práctica adicional exclusiva de nuestra fundación. Es una recopilación de los movimientos más característicos de diversos estilos de palo como la forma de palo de Shaolin, la de estilo de Mono, y la propia forma de Lanza.
Este trabajo fue ideado por el maestro Pedro Valencia como una práctica previa al manejo de armas. Dado que muchos de los alumnos de Taiji Quan no provienen de ningún tipo de artes marciales externas, el manejo de armas puede resultar especialmente dificultoso. La forma de palo se ha convertido, para estos casos, en un trabajo muy útil para que puedan habituarse al manejo de un aparato extra-corporal, a entender el sentido de los movimientos físicos de un arma y a fluir con ellos de un modo relajado.
Aunque la forma de palo no pertenece a las prácticas internas, puede y debe realizarse con un sentido interno ayudado por el Shong y el movimiento de Tan Tien. Solo de este modo, los alumnos consiguen dominar el manejo físico y energético de los movimientos.
La forma de palo puede hacerse de modo Yang en el cual los movimientos cobran más rapidez y más contundencia en los golpes. Se remarcan más los saltos. Los giros del palo son vertiginosos haciendo un efecto óptico de un ventilador a gran velocidad. Los cambios de manos son rápidos. Se exige una coordinación perfecta de todo el cuerpo con los movimientos del palo. Es la expresión de la potencia vital del palo.
Pero, cuando se ejecuta de modo Yin, la forma es más pausada definiendo bien los círculos de los giros. Los movimientos son más amplios para poder expandir nuestro sentido interno. La dirección de los golpes debe ser muy clara, y con la idea de Shong se transmite el Qi hasta la punta del palo en el instante preciso del golpe. Todo el cuerpo se fusiona con los movimientos. El palo deja de existir como entidad propia y se convierte en la prolongación de nuestro cuerpo físico y energético. Es la expresión energética del palo. En cualquier caso, la forma debe conservar siempre la estructura fundamental de Taiji Quan evitando, así, la sobrecarga del pecho y de la zona lumbar.
Esta forma de palo es una forma de arma indicada para todos los alumnos de todas las edades y condiciones físicas. Por lo tanto, con el tiempo, se ha convertido en la forma de arma más practicada por nuestros alumnos